Abogado penalista · Escritor
EdwardMorrón.
De día defiendo, de noche escribo. Hace tiempo entendí que es el mismo oficio: encontrar la manera exacta de contar una historia.

01
El mismo oficio, dos tribunales.
Me dedico a defender: en los estrados, donde se juega la libertad de las personas, y en la página, donde se juega la manera en que un país se comprende a sí mismo. El derecho y la literatura se parecen más de lo que ambos admiten: los dos escuchan versiones, ordenan los hechos y construyen un relato capaz de persuadir.
En los juzgados aprendí que ninguna verdad basta por sí sola: necesita estructura, ritmo y una voz firme para hacerse oír. Eso mismo exige la buena literatura. Por eso ejerzo las dos a la vez.

02
Defender es llegar antes que el problema.
Pocas situaciones son tan difíciles para una persona o una empresa como un proceso penal. Conozco esa realidad desde dentro, y por eso sé que la mejor defensa empieza mucho antes del expediente: en el riesgo que se identifica a tiempo, en el protocolo que se cumple y en el contrato que resiste cuando más importa.
Prevenir es siempre la mejor estrategia. Pero cuando el litigio es inevitable, la defensa debe ser rigurosa, estratégica y sin concesiones.
- Defensa penalCuando la libertad, el patrimonio o la reputación están en juego: desde la primera audiencia hasta el juicio oral.
- Compliance y gestión de riesgosLos problemas deben resolverse dentro de la organización, no en un juzgado.
- Contratos y negociosAcuerdos que se entienden, se cumplen y resisten el escrutinio.

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Mis columnas.
La política, la justicia, la literatura y la cultura: los asuntos de Colombia, examinados cada semana con argumentos y sin medias tintas.